NUEVO MUNDO


No es signo de buena salud estar adaptado a una sociedad profundamente enferma.


​El mapa no es el territorio… pero ayuda.
Yo adivino el parpadeo de las luces que a lo lejos van marcando mi retorno. Así comienza Volver, el tango de Carlos Gardel.

Así me siento.

Mi brújula está venga a girar sin encontrar el Norte Magnético. Y cuando pierdes unas vías de orientación pues hay que buscar otras. Cual mantra, en mi mente se repite: si has perdido el norte, busca el centro. Si has perdido el norte, busca tu centro.

Busca el centro, busca tu centro….

Así que en esta desorientación natural voy encontrando algunos puntos de apoyo.

Cómo no puedo sacarme de las entrañas la (como poco) triple condición de mi ser: ser individual, ser social y especie humana, pues voy buscando estos tres centros con la esperanza de que en algún punto sean concéntricos y se alineen en perfecta coherencia.

El centro de la especie ha de ser el Ecocentrismo. Ya vale de antropocentrismo, urbanocentrismo,  hipercapitalismo y de todos los “ismos” que a través de un pensamiento disociado de la realidad, no tienen en cuenta el hábitat en el que nos encontramos dirigiéndonos a pasos agigantados al siniestro total.

Como sociedad el centro es fortalecer la salud de los vínculos, generando así el entendimiento con nosotros mismos, con los demás y con el Cosmos y propiciando una transición serena en los cambios de paradigma  y de estructura que se atisban en el horizonte.

Y como individua que soy, pues mi centro es el que más me cuesta encontrar, pero sé que en medio de toda esta con-fusión la solución es la com-pasión y en ocasiones (y me felicito por ello) soy capaz de acudir al ojo del huracán, remanso de paz a pesar de las circunstancias. Con el tiempo y la práctica aspiro a llegar incluso al Centro Galáctico.

Siento un profundo amor a la ciencia a pesar de sus taras, integra a su realidad los errores que comete y no intenta adaptar la realidad a sus certezas. Y también siento un profundo amor a la humanidad, también a pesar de sus taras, de nuestras taras: creo que bien organizados y formados podemos cambiar esta historia de autodestrucción.

Creo que el diálogo ciencia-sociedad es esencial en la creación de los nuevos mapas del s.XXI y que junto con el arte y la conciencia es una gran vía para generar con-versa-acciones que logren girar el sentido del círculo vicioso al círculo virtuoso, que presiento es uno de los anhelos del alma colectiva.

Os confieso que en ocasiones pienso que tengo delirios de grandeza y que estoy para encerrar. Desde mi tierna infancia he sentido que soy una inadaptada social, que soy inadecuada, incorrecta… Pero mira tú por dónde, que hace ya años leí una frase de Krishnamurti que versaba “No es signo de buena salud estar adaptado a una sociedad profundamente enferma” y esto me liberó. 

Y a partir de la aceptación de mi propia enfermedad se me han ido abriendo otros mapas de relaciones que me ayudan a sanar.

Todavía me queda recorrido, nos queda recorrido, nos queda un mapa por averiguar y un territorio que transitar, pero si nos ponemos al servicio de la vida-muerte-vida y consensuamos que el destino de este viaje es hacer el camino juntos, tal vez podamos aportar buenos remedios de medicina social para esta Tierra y los seres que la habitamos.

Inadaptadas e inadaptados del mundo ¡UNIROS! Sé que a pesar de las heridas y cicatrices también guardáis una esperanza humilde que es toda la fortuna de nuestro corazón.

¡Salud y alegría!




Gabriel Barceló
28/05/2020

La preocupación tras el COVID-19 es la situación económica, y como crear puestos de trabajo. Para este fin se han creado comisiones y grupos de trabajo y se han emitido informes y recomendaciones. En el Congreso ha sido creada la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica con este fin.


Con el fin de fomentar y facilitar la participación ciudadana, incluso esta comisión ha convocado a los ciudadanos para la presentación de propuestas, la celebración de debates y la elaboración de conclusiones sobre las medidas a adoptar para la reconstrucción social y económica, como consecuencia de la crisis del COVID-19.
También el Congreso de los Diputados ha habilitado un buzón de correo electrónico al que se podrán enviar sugerencias y propuestas relacionadas con el trabajo de esta Comisión. Las aportaciones podrán referirse a uno de los cuatro siguientes grupos de trabajo, creados en el seno de la Comisión:
- Políticas Sociales y Sistema de Cuidados
- Unión Europea
- Reactivación Económica
- Sanidad y Salud Pública
Indudablemente es una iniciativa innovadora, que fomenta la participación ciudadana. No obstante, posiblemente en su convocatoria ha sido olvidada una cuestión importante. En el momento actual determinadas empresas no pueden contratar personal, aunque su deseo sea ese.
Resulta que nuestras administraciones públicas han digitalizado sus relaciones con los contribuyentes, y toda relación tiene que ser hecha por teleproceso, lo cual es un buena noticia en situaciones como las que estamos padeciendo.
Pero una nueva empresa, recientemente constituida, para contratar personal tiene que realizar necesaria y previamente dos actuaciones presenciales. Si no se persona ante el organismo correspondiente, no puede tener accesibilidad al sistema informático.
Si una empresa intenta conectarse co la AEAT se le exige identificación con firma digital, y en otro caso, el sistema generara aviso de ERROR, al intentar iniciar un trámite que requiere un certificado de accesibilidad. Si no dispone de certificado electrónico, le aparecerá este código de error cuando acceda a un trámite que lo requiera.
Para iniciar el proceso, es necesario solicitar la carta de invitación, cuya respuesta será enviada por correo postal al domicilio fiscal del contribuyente. En este correo se incluye el número de registro, con el código Seguro de Verificación (CSV) que consta en la carta.
En el caso de que el administrador de la empresa sea no residente, tendría dos opciones para obtener la firma digital:
 
  1. Solicitar la firma digital de administrador solidario de la entidad directamente en el Consulado, aportando su NIF/NIE, los datos de la sociedad y el código de la FNMT. En el momento que acreditase su presentación en el Consulado, podría la empresa descargar la firma digital.
  2. Designar un apoderado en España, para que realice presencialmente esas gestiones ante la AEAT. Solicitar una nota simple al Registro Mercantil y solicitar la firma como persona jurídica en la Agencia Tributaria con cita previa.
 
Pero a continuación tiene que conseguir ser reconocido por el sistema informático de la Seguridad Social, para poder contratar a un empleado:
 
  1. Inscripción de la empresa y obtención de un código de cuenta cotización de la Seguridad Social
  2. Obtención del Autorizado en el Sistema Red de la Seguridad Social, del código de cuenta cotización.
 
Estos dos trámites tiene que hacerse de forma presencial en las oficinas de la Administración correspondientes y también el de la firma digital ante la AEAT.
 
Pero actualmente estas oficinas están cerradas y no atienden al público. Por lo que podemos concluir que las nuevas empresas no pueden contratar a trabajadores, al menos mientras no estén abiertas las oficinas habilitadas para esto tramites<
 
Parece evidente que hasta en condiciones normales estos tramites deberían aligerarse, pero en la actualidad, en Madrid es imposible que una nueva empresa contrate personal. Parece que la Tesorería General de la Seguridad Social esta implementado un serie de nuevos procedimientos para determinados tramites, pero entre los que no se encuentra el de inscripción de la empresa y obtención de un código de cuenta cotización.
Mientras estén cerradas al público las oficinas de la Administración, y antes de cualquier acuerdo, sería necesario solventar estos inconvenientes que hacen imposible a una nueva empresa contratar personal.
 

28/05/2020
28/05/2020 | Comentarios






Francisco Lobato
19/05/2020

Esperanza
Algunos creíamos que el virus más contagioso y en fase con el presente a nivel mundial era el tristemente famoso que provoca la Covid- 19, pero no, mucho más contagioso y, si le dan tiempo, mortal, es el virus de la conspiración, la mentira, la distorsión y el bulo.
 
Cuatro patógenos en uno de los que muy pocos salen indemnes.
 
Este virus se alimenta de la falsa creencia como la de que los humanos lo sabemos todo y ese todo tiene su explicación racional y lógica.
 
No estamos acostumbrados a vivir en la incertidumbre y menos a doblar la rodilla ante lo no-visible que nos hace tocar suelo, aunque eso siempre nos conecte con la realidad.
 
Es mucho más vendible y fácil de digerir el discurso de los malos detrás de cada hecho que no podemos entender: esa supuesta élite, que lo que desea es nuestra desaparición.
 
Suponiendo que esta teoría fuera verdad, entonces ellos serían los que realmente trabajan para la luz y para la salud del planeta, pues quieren acabar con el virus más dañino que ha tenido esta tierra bendita, el ser humano.
 
Entonces todo tiene más sentido, todo es al revés de lo que pensamos y nos hacen creer que los inconscientes, egoístas, ambiciosos, asesinos, somos nosotros.
 
La mayoría de la humanidad, que cree vivir en un planeta y en un cuerpo eterno, en un trozo de roca inanimado y suspendido en el espacio, piensa también que es víctima del destino, de los iluminati, del 5g, del nuevo orden mundial, del gobierno de turno, de Bill Gates, de la OMS.
 
Siempre es el otro, parecemos políticos, tertulianos, futbolistas, hombres y mujeres, señalándose unos a otros, nunca el dedo se podrá dar la vuelta para señalarnos a nosotros mismos, a no ser que enfrente pongamos un espejo.
 
A la realidad es difícil de aguantarle la mirada y más si esta verdad nos suele reflejar, aunque sea de una forma indirecta: nadie quiere ver su cara y su responsabilidad en nada de lo que su mente niega.
 
Sobre todo porque ello supondría la necesidad de cambiar, de morir a todo aquello que nos ha dado la falsa seguridad y el falso bienestar para unos pocos elegidos, y que ahora se cae como un castillo de naipes en nuestras narices.
 
Somos una especie miope, inconsciente, soberbia, asesina y suicida, sin ningún respeto al organismo vivo que nos ha dado la vida y al espíritu que la mantiene.
 
Pensamos de una forma mágica e ilusoria que nuestros actos no tienen consecuencias y que nuestra falta de respeto, cuidado y compromiso por toda vida, es una condición natural del que es superior a todos los demás organismos del planeta.
 
No seremos la primera especie y ni siquiera humanidad que desparezca engullida por su propia voracidad y locura.
 
Por eso no nos preparamos para nuestra próxima extinción, igual que no nos despedimos, ni parece que nos importe el cada vez mayor número de especies que desaparecen  por nuestro mal uso de los recursos y la ausencia de consciencia de la interdependencia entre todo organismo vivo.
 
Pero este mensaje no vende como podría hacerlo cualquiera de las películas de misterio, con tramas enrevesadas que llenan las redes sociales y en las que siempre se descubre al asesino y suele ser el que uno menos se imagina.
 
Así funciona nuestra mente racional, nos gusta buscar retos, enigmas, problemas complicados de donde salir airosos poniendo a prueba nuestra suprema inteligencia y sagacidad.
 
Somos los conquistadores de la naturaleza y del universo, nuestro nivel de contagio de la estupidez humana es superior a cualquier coranovirus conocido.
 
Personalmente, la esperanza que tenía de que una prueba colectiva como esta en la que estamos inmersos nos hiciera reflexionar, comprender y analizar la situación del mundo y nuestro papel en este, va desapareciendo como un hielo sumergido en un vaso, se va deshaciendo lenta y dolorosamente.
 
Este dolor que muchos tenemos en lo profundo del pecho y que se intensifica cuando observamos la situación en la que nos encontramos y en la que todos hemos participado, es también un despertador de la consciencia.
 
Nuestra condición humana a nivel mental es difícil de cambiar, pero no imposible.
 
Más fácil es la apertura de nuestro corazón y sus diferentes dimensiones, que es lo más humano y sutil que tenemos, y que nos hace detentores de amor incondicional, empatía y compasión.
 
Condiciones esenciales para empezar a reconocer el sufrimiento que inunda una gran parte de la vida manifestada, y disparador para pasar a la acción y dejar de señalar todo lo que pasa por nuestras narices.
 
Porque ese pequeño juez que habita en cada uno de nosotros lo único que consigue es calmar nuestra mala conciencia y sentirnos más pequeños e impotentes por la suprema maldad que nos rodea, haciéndonos aún más pasivos.
 
Esa es la verdadera conspiración de la anticonsciencia, conseguir que no hagamos nada, que no luchemos contra nuestras propias inercias, que no iluminemos nuestras inconsciencias y que no pongamos nuestro potencial humano a pasear para cambiar realmente el mundo.
 
Deberíamos colaborar, conspirar, conectar las diferentes voluntades de los que el pecho se nos desgarra con cada injusticia, con cada muerte por inanición, con cada extinción programada.
 
Este dolor sublimado puede ser el combustible de la reacción y de la construcción de algo diferente, luminoso y ordenado que sea de verdad expresión de la consciencia planetaria que deberíamos de encarnar como seres humanos.
 
Dejemos de escondernos entre las brumas de las conspiraciones y pongamos nuestra energía en construir lo nuevo, lo inimaginable, lo utópico. Ya vamos tarde.




Alicia Montesdeoca Rivero
19/05/2020

La humanidad está siendo empujada, por la propia naturaleza, a confrontar los efectos no previstos de sus acciones contra el planeta que lo ha cobijado durante milenios. Solo un cambio de perspectiva y la toma de consciencia de nuestra global dependencia de lo vivo y de los entornos que lo acunan pueden abrir posibilidades a continuar existiendo como vida.


pxfuel.com
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Los momentos que vivimos cuestionan los pilares sobre los que se ha edificado la cultura humana hasta hoy. También es verdad que este cuestionamiento lo podemos hacer ahora gracias a lo que hemos aprendido y, también, gracias a los errores cometidos, a lo largo de la historia de nuestra especie.

Así pues, hemos de aceptar nuestra ceguera y nuestra ignorancia pero también la capacidad de todas las generaciones, que en este mundo han sido y que hoy son, para experimentar y crear nuevas condiciones, arriesgando siempre la vida y el bienestar logrado.
 
Aceptando que nos enfrentamos a una nueva época y que los rigores de “este metafórico invierno” amenazan todas las expresiones de la vida conocida -y las ignoradas-, propongo hacer un esfuerzo para cambiar la mirada que hasta hoy nos unidirecciona y comencemos a entretejer entre todos “una manera así de mirar” que nos prepare para los nuevos amaneceres que se anuncian, tras este “profetizado” duro invierno, hasta una nueva primavera humana: la que hemos de desear vivir.
 

Requisitos básicos que han de configurar la nueva cultura humana que necesitamos
 
Uno. Tomar consciencia y aceptar el momento crítico en el que vivimos, donde la vida en todas sus manifestaciones está en riesgo de naufragar (nunca mejor expresado) y cuya casa planetaria está siendo sacudida por sucesivos episodios de cambios, encaminados a la búsqueda de un equilibrio perdido e impulsados, también, por leyes que no han sido consideradas ni respetadas por los pobladores humanos.
 
Dos. No pretender encontrar soluciones definitivas para las catástrofes presentes de cualquier índole, todas ellas poniendo patas arriba la obra humana de los últimos siglos (estructurales, institucionales, organizacionales, etc.), las cuales responden a un modelo de desarrollo  que es el causante de las mismas.
 
Tres. Acumular, reflexivamente, los conocimientos y las experiencias que la historia vivida nos proporcionaron, pero desde una perspectiva distinta. Pues si bien se han alcanzado capacidades antes nunca conocidas, para enfrentar los restos que el presente nos depara –todos ellos consecuencia de nuestras decisiones y de nuestras acciones- el modelo a adoptar nos lo ha de dar las propias leyes de la naturaleza, que hemos de aplicar con absoluto respeto, consideración y rigor, para lo que hemos de desarrollar actitudes de cooperación  y empatía hacia todos: lo biológico, lo no biológico, lo denso y lo sutil.
 
Cuatro. Aceptar que la ignorancia y el egoísmo han sido los patrones que han regido nuestras acciones: el logro inmediato, la miopía, el acaparar poder y dominio de todo y a todos los niveles.
 
Cinco: Fundamentar las acciones sobre la base de cooperar para sobrevivir y continuar viviendo, empeñados en acompañar los proceso –no pararlos- que han de ser exploratorios con finales abiertos, hasta que se consiga adquirir la nueva visión de la realidad que se nos está demandando desde las propias reacciones de la naturaleza. La cual, por primera vez para estos contemporáneos humanos, está poniendo de manifiesto las fuerzas imparables que la dominan y cuya capacidad está por encima del poder de la capacidad humana. En este sentido se requiere de nosotros los humanos humildad y aceptación para reconocer que hemos de dejar que ella, la naturaleza, se manifieste, antes de emprender una “guerra contra los elementos” en la que lo tendríamos todo perdido.
 
Seis. Con los “escombros” de las catástrofes hemos de enterrar los escombros del modelo hasta ahora adoptado y al que en Occidente denominamos civilización. Hay que poner en cuestión las bases que sostienen todas nuestras creencias; planificar a corto plazo  con visión de incertidumbre; no tratar de recomponer, con patrones en cuestionamiento, “las zonas fronterizas” en las que están evidenciándose las quiebras (llámense costas, virus o modelos culturales de funcionamiento), todos son lo mismo: escenarios que nos muestran lo que ya no puede seguir siendo.
 
Siete. Cualquier iniciativa que se adopte en este momento, como paso para proponer soluciones a lo que está en crisis, ha de ser considerada como intentos para llegar a una visión colectiva; lo que nos obliga a abrirnos a todas las iniciativas que apunten a la cooperación, a la búsqueda para paliar los efectos provocados por la inestabilidad de los momentos en que vivimos y al aprendizaje de lo que ignoramos y de las nuevas condiciones en las que nos habremos de manejar.
 
Ocho. Aceptemos las pérdidas que vamos a tener, el sufrimiento que esas pérdidas nos van a ocasionar, y valoremos las oportunidades que el nuevo escenario va a propiciar y que generará, sin lugar a dudas, condiciones nuevas en las que hemos de cooperar para elevar la dignidad de la especie humana- y de las no humanas- y su respeto y amor por todo lo que con ella coopera hasta alcanzar el equilibrio y la armonía necesarios, para una continuidad de todo lo que planetariamente y con complicidad se conjuga.
 
Nueve. Cada una y cada uno, desde donde se encuentra, es un actor imprescindible de este proceso. Nadie ha de renunciar al protagonismo y a la responsabilidad que posee de poner de manifiesto su voluntad creadora. Todos somos necesarios y todos hemos de construir la consciencia de UNICIDAD.

¡Manos a la obra que es de todos y para todos! Confabulémonos, especulemos, aprendamos, cooperemos, compartamos experiencias y saberes con la mirada puesta en el florecimiento… de este planeta herido o dañado como lo califica la bióloga norteamericana Donna J. Haraway.
 



 

Este texto sirvió de apertura a las ponencias dictadas por el Comité Científico del Club Nuevo Mundo, el 12 de mayo de 2020

Un placer haber podido asistir a la reunión del comité científico de altísimo nivel celebrada esta semana en el seno del Club Nuevo Mundo.

Comparto todo lo que se dijo.  El reto, como bien apunto uno de los ponentes, es presentar una propuesta para movilizar a la sociedad hacia los nuevos comportamientos que hacen falta para gestión los resultados sociales y económicos de esta pandemia.

Como bien apuntaron todos, la pandemia está dando una oportunidad a la humanidad para reconducir los sistemas de vida que nos han levado al borde del caos.

Principales problemas

La destrucción del medio ambiente, como resultado de una enorme inconsciencia permisiva que permite pagar por contaminar, implica a toda la humanidad en  la destrucción del planeta.  No es sostenible.  En estos pocos días de confinamiento se pueden ver las estrellas, las ciudades disfrutan de una atmosfera limpia.

La curva demográfica que, por una parte, envejece a la población del mundo desarrollado, y por otro descontrola  la natalidad en las áreas no desarrolladas, que son responsables del 93% del crecimiento de la población, hace insostenible el modelo.

La riqueza que cada vez está en menos manos, mientras que se desvanece la clase media e incrementa la población por debajo del índice de pobreza.  No es sostenible

El endeudamiento de países, regiones, y empresas, hace irreal la sostenibilidad económica que ahora depende de la confianza o credibilidad que se le pueda dar a un país o una envidad. No es sostenible

La velocidad de los cambios en tecnologías de consumo hace insostenible sus costes de reposición.

Se educa para saber y no para aplicar.  Hay que educar para aceptar, potenciar y gestionar las diferencias entre las personas, para evitar los conflictos que destruyen la convivencia en países y entre culturas.  Y para crear una población innovadora y eficiente, generadora de calidad de vida.

El tiempo del trabajo se mide por los resultados y esclaviza a las personas. No es sostenible. El teletrabajo ser imperativo, ya que el mundo está unido ya telemáticamente, para defender la calidad de vida de las personas.  

La ciencia tiene que venir al rescate de la humanidad. Debe ser política global dedicar el 90% del presupuesto de investigación a financiar aquellas tecnologías que contribuyan a la salud del medio ambiente….

Y  no destinar fondos  a viajes interplanetarios cuando se está destruyendo el mundo en el que viven 8.000M de personas.  Mejor destinarlos a limpiar los mares, cultivar las tierras, controlar las lluvias, eliminar  la contaminación que crean coches y fabricas, premiar el uso y desarrollo de energías limpias.

Esta podría ser una conclusión y una recomendación de trascendencia.




Gabriel Barceló
14/05/2020

Es importante destacar que la modalidad de trabajo a distancia o teletrabajo, que permite la informática actual, ya existía antes de la pandemia, pero sus posibilidades se han evidenciado con ocasión de la alarma sanitaria, por lo que es muy probable que se mantenga como una alternativa de trabajo empresarial en el futuro. Es, por tanto, una herramienta laboral que debe ser conocida.
El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo ha redactado una guía, con recomendaciones para la modalidad de teletrabajo, con ocasión de la pandemia.


Aunque muchos autónomos, sin estructura empresarial, utilizaban esta modalidad de trabajo, desde su casa, realmente, es el Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19, quien señalaba la prioridad, sin obligar, del teletrabajo como forma para minimizar el impacto sobre las empresas, por la reducción de actividad, y tratando de reducir el riesgo de contagios en los centros de trabajo. Por tanto, se trataba de una recomendación debido a la situación coyuntural.
Dice así la exposición de motivos de esta disposición:
Una de las cuestiones principales que este fenómeno está poniendo de manifiesto es la necesidad de asegurar que las empresas están preparadas para actuar en un entorno digital. Por ello, es esencial hacer un esfuerzo decidido por la preparación y dotación de las pymes al desarrollo digital. Especialmente relevante en este contexto, es la dotación de soluciones de teletrabajo
 
En el anejo del Real Decreto-ley se informa del PLAN ACELERA, de medidas de apoyo para estimular el proceso de digitalización de las pymes, desde el asesoramiento y la formación. En concreto:
La creación del portal Acelera PYME desde Red.es para que las PYME se puedan informar de todos los recursos que se pongan a disposición de las PYME para su digitalización y en concreto para aplicar soluciones de teletrabajo.
 
Con la actual crisis se ha generado una serie de necesidades tecnológicas en muchas empresas y en autónomos. Muchas de estas necesidades están relacionadas con el teletrabajo y entran dentro del alcance del Plan Acelera Pyme. Las pequeñas y medianas empresas y autónomos están demandando a sus proveedores informáticos, nuevas tecnologías de la informática, así como la instalación, configuración, optimización y securización de redes para garantizar la conectividad.
 
Movilidad del trabajador
Con posterioridad, el Real Decreto-ley 10/2020, de 29 de marzo, por el que se regula un permiso retribuido recuperable para las personas trabajadoras por cuenta ajena, que no presten servicios esenciales, con el fin de reducir la movilidad de la población en el contexto de la lucha contra el COVID-19, establece en el artículo 1 que el teletrabajo continúe en aquella personas trabajadoras que puedan seguir desempeñando su actividad con normalidad, mediante teletrabajo, o cualquiera de las modalidades no presenciales de prestación de servicios. Decía así la exposición de motivos de esta otra disposición:
El teletrabajo, las medidas de flexibilidad empresarial y el resto de medidas económicas y sociales adoptadas en las últimas semanas, están permitiendo al mismo tiempo minimizar el impacto negativo sobre el tejido empresarial y el empleo.
 
Por último, el Real Decreto-ley 15/2020, de 21 de abril, de medidas urgentes complementarias para apoyar la economía y el empleo, prorroga por dos meses la prioridad del teletrabajo.
 
Guía de orientaciones ergonómicas
El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo ha publicado una guía de Orientaciones ergonómicas para trabajos a distancia con ordenador debido al covid-19. Recomendaciones para el empresario, puede encontrarse en:
(https://www.insst.es/documents/94886/720644/Orientaciones+ergonómicas+para+trabajos+a+distancia+con+ordenador+debido+al+covid-19.pdf/3df6c166-2da6-4bb3-8f92-c909a306c9cb )
Y expresa en su introducción: El Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19 y el Real Decreto-ley 15/2020, de 21 de abril, de medidas urgentes complementarias para apoyar la economía y el empleo, priorizan el trabajo a distancia con el objetivo de garantizar que la actividad empresarial y las relaciones de trabajo se desarrollen con cierta normalidad. Esta situación se mantendrá hasta que se normalice la situación de excepcionalidad sanitaria creada por la pandemia del COVID-19, por lo que el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo ha elaborado este documento, para que el trabajo con ordenador se lleve a cabo dentro de las mejores condiciones posibles de seguridad y salud.
A continuación se enumeran una serie de puntos a tener en cuenta para procurar mejorar el entorno ergonómico en esta situación:
· Horario de trabajo
· Espacio físico de la casa y concepción del puesto de trabajo
· Iluminación y ausencia de ruido
· Ventilación y ambiente térmico
· Jornada de trabajo y tiempo de ocio
· Pausas (preferiblemente activas)
 
Ayudas a la formación
El Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital ha lanzado un nuevo paquete de ayudas y formación por valor de más de 70 millones de euros, a través de un servicio de formación para el empleo, y dos convocatorias de ayudas para acelerar el proceso de digitalización de jóvenes y empresas, para atenuar el impacto del COVID-19 en su actividad.
El paquete de medidas se enmarca dentro del programa Acelera Pyme, puesto en marcha por Red.es (https://www.red.es/redes/es/actualidad/magazin-en-red/el-ministerio-de-asuntos-económicos-y-transformación-digital-lanza-un), entidad pública adscrita al Ministerio a través de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial. Este programa persigue acelerar el proceso de digitalización de las pymes, mediante el apoyo financiero, el asesoramiento, la formación y la creación de soluciones tecnológicas.
 
Informe del Banco de España
El Banco de España ha publicado un informe sobre el teletrabajo, estimando que hay un amplio margen para aumentar el uso de esta modalidad laboral no presencial, en la mayoría de los empleos, pudiendo llegar hasta el 60 % en el caso de los trabajos con mayor cualificación.
Tras un análisis propone estimar que el 30 % de los ocupados podría tele-trabajar, al menos ocasionalmente. Sin embargo, este incremento potencial es asimétrico y no todos los trabajadores se van a aprovechar de él, dado que aquellos con menor nivel educativo tienen dificultades para poder beneficiarse de esta forma de trabajar.
Conforme a la Encuesta de Población Activa, el porcentaje de ocupados que, al menos ocasionalmente, trabajan desde su residencia ascendía al 8,3 % en 2019, lo que representa un crecimiento de 2,4 puntos porcentuales desde 2009. No obstante, estábamos por debajo de la media europea, distanciados de países de nuestro entorno, como Francia (20,8%) o Alemania (11,6%)
Siempre han sido los autónomos, con reducida estructura empresarial, quienes han innovado en este ámbito, especialmente entre las ocupaciones más cualificadas.
La emergencia sanitaria derivada del covid-19 lo que ha hecho es poner en evidencia esta modalidad laboral, de reducido coste estructural, instando a muchas empresas a adoptar, de forma excepcional y apresurada, el teletrabajo, pero ha resultado que, además de ser una solución temporal para amortiguar los efectos negativos del confinamiento, permite otras ventajas, incluso mejorando la productividad del trabajador.
El informe augura un futuro crecimiento de esta modalidad laboral, incluso en empresas con más de 50 trabajadores, o para asalariados con contrato indefinidos, incluso proponiendo un posible crecimiento de hasta un 31%.
Para los mayores de 65 años prevé el estudio un elevado margen de mejora en el teletrabajo, pues sugiere que prácticamente la mitad de este colectivo podría pasar a trabajar de forma no presencial.
 
 
En nuestra opinión, esta modalidad del teletrabajo, permite flexibilidad y armonización laboral en la actividad de la empresa, por lo que, repetimos, es una opción a tener en cuenta en el futuro, en la gestión de los recursos humanos de la empresa, por lo que recomendamos el conocer más a fondo este método de trabajo, y la guía descrita.
 
 

14/05/2020
14/05/2020 | Comentarios



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Nos anticipamos al futuro
Eduardo Martínez de la Fe
Este Blog ha sido creado por el Club Nuevo Mundo para recoger las iniciativas, reflexiones, experiencias y propuestas que sus miembros y socios quieran hacer llegar a la sociedad. Está estructurado en torno a 4 ejes temáticos: artículos, pensamientos, propuestas y noticias. A través de ellos, cualquier persona puede conocer lo que se está cocinando en el seno del Club Nuevo Mundo y comentar las diversas aportaciones.

Relación de Miembros del Club Nuevo Mundo





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