NUEVO MUNDO


El pasado 20 julio, 2020, fue publicada en la revista T21, un interesante artículo con este mismo título: La demanda de aire acondicionado está disparada y genera más calor. El reportaje se refería a un reciente Informe de Síntesis de Emisiones y Políticas de Enfriamiento, elaborado conjuntamente por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Agencia Internacional de Energía (AIE).


El informe ha sido redactado por una serie de expertos bajo la dirección de un comité directivo de 15 miembros copresidido por el Premio Nobel Mario Molina, Presidente del Centro Mario Molina, México, y Durwood Zaelke, Presidente del Instituto de Gobernanza y Desarrollo Sostenible, EE.UU. El informe cuenta también con el apoyo del Programa de Enfriamiento Eficiente de Kigali (K-CEP).
Según la oficina de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (United Nations Environment Programme) y la Agencia Internacional de Energía (International Energy Agency), se estima que casi un tercio de la población mundial se enfrenta temperaturas peligrosas durante más de 20 días al año, mientras que las olas de calor causan 12.000 muertes al año. Mantenerse fresco es un problema de salud y productividad. Necesitamos proporcionar un acceso equitativo a la refrigeración para proteger a las personas contra el calor extremo, mantener los alimentos frescos, las vacunas estables y mucho más. Pero a menos que cambiemos nuestro enfoque, la creciente demanda de refrigeración contribuirá significativamente al cambio climático, en parte a través de las emisiones de HFC y otros refrigerantes, y en parte a través de las emisiones de CO2 y carbono, de fuentes de energía basadas en combustibles fósiles, que alimentan los aires acondicionados y otros equipos de este análisis. En este momento, a medida que el clima se calienta, la creciente demanda contribuye a un mayor calentamiento, pero existen diferentes opciones. Este informe de síntesis explora los beneficios climáticos y económicos de la implementación de la política de Kigali y al mismo tiempo mejora la eficiencia de la refrigeración para las personas y el planeta. (https://wedocs.unep.org/handle/20.500.11822/33094
Ya en el reportaje de la Revista tendencias21, se indicaba: Se estima que hay 3.600 millones de equipos de refrigeración en uso en todo el mundo, que abarcan tanto a aparatos de aire acondicionado como neveras y congeladores.
El informe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente estima que, si los equipos de refrigeración se generalizan a todas las personas que los necesitarán en un contexto de calentamiento global, estarán en funcionamiento hasta 14.000 millones de aparatos de refrigeración en el año 2050.
El informe dice también que, aunque los dispositivos de enfriamiento como los aires acondicionados y los refrigeradores, son cruciales para la salud humana, las emisiones de los combustibles fósiles utilizados para alimentarlos, podrían empeorar el cambio climático.
Especifica que la creciente demanda de refrigeración está contribuyendo significativamente al cambio climático, debido al consumo de combustibles fósiles que alimentan a los aires acondicionados y otros equipos de refrigeración.
E incluso se añadía en el reportaje, de conformidad con lo expresado por el referido informe: Los aparatos de aire acondicionado están en la diana del calentamiento global porque consumen energía contaminante y además emiten hidrofluorocarbonos, unos gases de efecto invernadero mucho más dañinos para el medio ambiente que el dióxido de carbono (CO2).
Se desencadena así un círculo vicioso que se retroalimenta continuamente: la escalada de la temperatura aumenta las necesidades de refrescar el aire que respiramos, y ese servicio tecnológico aumenta todavía más el calor del entorno en el que vivimos.
En 1987, el Protocolo de Montreal estableció un plan para eliminar los contaminantes nocivos en el uso de los refrigerantes.
En 2019, entró en vigor enmienda al citado protocolo con la finalidad de reducir la producción y el consumo de hidrofluorocarbonos (HFC) en más de un 80% durante los próximos 30 años, pero todavía no lo han firmado los países más contaminantes, como Estados Unidos, India y China.
Pero es necesario matizar estas afirmaciones, por un lado, en Europa existe ya una normativa coherente con el Protocolo de Montreal, por lo que este sector ya no usa hidrofluorocarbonos (HFC), por lo que no plantean esa posible nociva contaminación. Son los grandes consumidores de frio: Estados Unidos, India y China, los que incumplen el acuerdo y siguen contaminando la atmosfera con los HFC.
Por otro lado, en el reportaje se decía también que los aparatos de aire acondicionado…consumen energía contaminante, y esa afirmación requiere una amplia matización. La producción de frio, tato para climatización, como para refrigeración en la conservación de alimentos u otras aplicaciones frigoríficas, puede ser realizada mediante equipos de comprensión que consumen electricidad, pero también con máquinas que consumen energía térmica. Ya nuestro Premio Nobel Echegaray justificaba como con calor se podía producir frio, mediante máquinas térmicas. Por ejemplo, captando la energía solar en forma de calor, se puede generar frio, y producir hielo, con máquinas de absorción diseñadas ya desde el siglo XIX. Por tanto, muy al contrario de lo que dice el informe, el aire acondicionado puede utilizar energías renovables y reducir el consumo de energías fósiles.
No obstante, la mayoría de los equipos de producción de frio, para cualquier aplicación, son de comprensión, y consumen electricidad. Pero el usuario no es nunca responsable del origen de la electricidad que consume, sea de origen fósil, nuclear o renovable. Esta responsabilidad es exclusivamente del productor de la energía, y en segundo lugar, de la política energética del gobierno.
Por tanto, en Europa el sector del frio no contamina, y consume la energía que le permiten, sin tener capacidad para seleccionar su origen. No obstante, lo que si es cierto, es que la producción de frio, siempre consumirá energía, y si esta es eléctrica, participará, como todos los consumidores de esta energía en calentar nuestro ecosistema. Pero en termotecnia, podemos encontrar incluso soluciones que permitan un balance térmico final positivo, la cuestión es que económicamente sea de interés para el usuario.
Lo que es de gran interés, es que el sector del frio genere la preocupación de las grandes instituciones mundiales, y se intente evitar la competencia desleal de fabricantes que no cumplan los compromisos supranacionales, pues sus gobiernos no se acogen a los convenios internacionales.
Por ejemplo, el portal de Internet: Refrigeración eficiente, tiene por objeto mejorar la eficiencia energética en el sector de la refrigeración: https://www.ccacoalition.org/en/initiatives/efficient-cooling#init-content, como resultado de la iniciativa puesta en marcha en la reunión de Ministros de Medio Ambiente del G7 en 2019 en Metz, Francia.
A través de la Iniciativa de Enfriamiento Eficiente, los socios de la Coalición tratan de abordar los desafíos clave relacionados con la integración de la eficiencia energética dentro de la eliminación gradual de los HFC en el marco del Protocolo de Montreal. La Iniciativa está trabajando para crear apoyo político de alto nivel y concienciación sobre la necesidad crucial de mejorar la eficiencia energética enfriada y evitar la necesidad de más refrigeración, al tiempo que se difunde información y conocimientos especializados y se moviliza financiación para la eficiencia energética en el sector de la refrigeración. En su fase inicial, la Iniciativa de Enfriamiento Eficiente se centra en:
  • Eventos de alto nivel para sensibilizar sobre la necesidad de mejorar la eficiencia energética, sobre alternativas y tecnologías eficientes y la transformación del mercado, y sobre recursos adicionales para mejorar la eficiencia energética de los equipos de refrigeración
  • Actividades técnicas, con el objetivo de difundir las mejores prácticas y lecciones aprendidas y aumentar la comunicación entre actores importantes del sector de la refrigeración
El objetivo general de la Iniciativa de Refrigeración Eficiente es catalizar las medidas sobre el enfriamiento eficiente para duplicar el beneficio climático de la enmienda Kigali HFC. La Iniciativa lo logrará mediante:
  • Generar una mayor conciencia y apoyo en los niveles políticos y superiores de los gobiernos, con respecto a las políticas, reglamentos, normas y otras acciones para facilitar la penetración en el mercado de tecnologías alternativas eficientes energéticamente, de bajo GWP en el sector de la refrigeración
  • Identificar y movilizar recursos adicionales para ayudar a los países en desarrollo a mejorar la eficiencia energética de los equipos de refrigeración y, al mismo tiempo, reducir gradualmente los HFC
  • Mostrar refrigerantes y tecnologías alternativas, incluyendo, pero no limitado a alternativas a los sistemas de ciclo de compresión de vapor, tales como refrigeración evaporativa, y métodos para reducir la demanda de refrigeración (aislamiento del edificio, sombreado de la fachada y revestimiento del techo)
Realmente, la pandemia de 2020 ha paralizado el progreso y desarrollo de todas estas iniciativas en favor de un progreso coherente y eficiente del sector del frio, pero no podrá impedir su deseada evolución.
También es de destacar que el reportaje publicado en la Revista tendencias 21 sobre el informe conjunto referido, es el más extenso y completo, ya que en otros casos, han aparecido simples notas de prensa sobre tan trascendente acontecimiento.

27/07/2020
27/07/2020 | Comentarios






Gabriel Barceló
28/05/2020

La preocupación tras el COVID-19 es la situación económica, y como crear puestos de trabajo. Para este fin se han creado comisiones y grupos de trabajo y se han emitido informes y recomendaciones. En el Congreso ha sido creada la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica con este fin.


Con el fin de fomentar y facilitar la participación ciudadana, incluso esta comisión ha convocado a los ciudadanos para la presentación de propuestas, la celebración de debates y la elaboración de conclusiones sobre las medidas a adoptar para la reconstrucción social y económica, como consecuencia de la crisis del COVID-19.
También el Congreso de los Diputados ha habilitado un buzón de correo electrónico al que se podrán enviar sugerencias y propuestas relacionadas con el trabajo de esta Comisión. Las aportaciones podrán referirse a uno de los cuatro siguientes grupos de trabajo, creados en el seno de la Comisión:
- Políticas Sociales y Sistema de Cuidados
- Unión Europea
- Reactivación Económica
- Sanidad y Salud Pública
Indudablemente es una iniciativa innovadora, que fomenta la participación ciudadana. No obstante, posiblemente en su convocatoria ha sido olvidada una cuestión importante. En el momento actual determinadas empresas no pueden contratar personal, aunque su deseo sea ese.
Resulta que nuestras administraciones públicas han digitalizado sus relaciones con los contribuyentes, y toda relación tiene que ser hecha por teleproceso, lo cual es un buena noticia en situaciones como las que estamos padeciendo.
Pero una nueva empresa, recientemente constituida, para contratar personal tiene que realizar necesaria y previamente dos actuaciones presenciales. Si no se persona ante el organismo correspondiente, no puede tener accesibilidad al sistema informático.
Si una empresa intenta conectarse co la AEAT se le exige identificación con firma digital, y en otro caso, el sistema generara aviso de ERROR, al intentar iniciar un trámite que requiere un certificado de accesibilidad. Si no dispone de certificado electrónico, le aparecerá este código de error cuando acceda a un trámite que lo requiera.
Para iniciar el proceso, es necesario solicitar la carta de invitación, cuya respuesta será enviada por correo postal al domicilio fiscal del contribuyente. En este correo se incluye el número de registro, con el código Seguro de Verificación (CSV) que consta en la carta.
En el caso de que el administrador de la empresa sea no residente, tendría dos opciones para obtener la firma digital:
 
  1. Solicitar la firma digital de administrador solidario de la entidad directamente en el Consulado, aportando su NIF/NIE, los datos de la sociedad y el código de la FNMT. En el momento que acreditase su presentación en el Consulado, podría la empresa descargar la firma digital.
  2. Designar un apoderado en España, para que realice presencialmente esas gestiones ante la AEAT. Solicitar una nota simple al Registro Mercantil y solicitar la firma como persona jurídica en la Agencia Tributaria con cita previa.
 
Pero a continuación tiene que conseguir ser reconocido por el sistema informático de la Seguridad Social, para poder contratar a un empleado:
 
  1. Inscripción de la empresa y obtención de un código de cuenta cotización de la Seguridad Social
  2. Obtención del Autorizado en el Sistema Red de la Seguridad Social, del código de cuenta cotización.
 
Estos dos trámites tiene que hacerse de forma presencial en las oficinas de la Administración correspondientes y también el de la firma digital ante la AEAT.
 
Pero actualmente estas oficinas están cerradas y no atienden al público. Por lo que podemos concluir que las nuevas empresas no pueden contratar a trabajadores, al menos mientras no estén abiertas las oficinas habilitadas para esto tramites<
 
Parece evidente que hasta en condiciones normales estos tramites deberían aligerarse, pero en la actualidad, en Madrid es imposible que una nueva empresa contrate personal. Parece que la Tesorería General de la Seguridad Social esta implementado un serie de nuevos procedimientos para determinados tramites, pero entre los que no se encuentra el de inscripción de la empresa y obtención de un código de cuenta cotización.
Mientras estén cerradas al público las oficinas de la Administración, y antes de cualquier acuerdo, sería necesario solventar estos inconvenientes que hacen imposible a una nueva empresa contratar personal.
 

28/05/2020
28/05/2020 | Comentarios






Alicia Montesdeoca Rivero
19/05/2020

La humanidad está siendo empujada, por la propia naturaleza, a confrontar los efectos no previstos de sus acciones contra el planeta que lo ha cobijado durante milenios. Solo un cambio de perspectiva y la toma de consciencia de nuestra global dependencia de lo vivo y de los entornos que lo acunan pueden abrir posibilidades a continuar existiendo como vida.


pxfuel.com
pxfuel.com
Los momentos que vivimos cuestionan los pilares sobre los que se ha edificado la cultura humana hasta hoy. También es verdad que este cuestionamiento lo podemos hacer ahora gracias a lo que hemos aprendido y, también, gracias a los errores cometidos, a lo largo de la historia de nuestra especie.

Así pues, hemos de aceptar nuestra ceguera y nuestra ignorancia pero también la capacidad de todas las generaciones, que en este mundo han sido y que hoy son, para experimentar y crear nuevas condiciones, arriesgando siempre la vida y el bienestar logrado.
 
Aceptando que nos enfrentamos a una nueva época y que los rigores de “este metafórico invierno” amenazan todas las expresiones de la vida conocida -y las ignoradas-, propongo hacer un esfuerzo para cambiar la mirada que hasta hoy nos unidirecciona y comencemos a entretejer entre todos “una manera así de mirar” que nos prepare para los nuevos amaneceres que se anuncian, tras este “profetizado” duro invierno, hasta una nueva primavera humana: la que hemos de desear vivir.
 

Requisitos básicos que han de configurar la nueva cultura humana que necesitamos
 
Uno. Tomar consciencia y aceptar el momento crítico en el que vivimos, donde la vida en todas sus manifestaciones está en riesgo de naufragar (nunca mejor expresado) y cuya casa planetaria está siendo sacudida por sucesivos episodios de cambios, encaminados a la búsqueda de un equilibrio perdido e impulsados, también, por leyes que no han sido consideradas ni respetadas por los pobladores humanos.
 
Dos. No pretender encontrar soluciones definitivas para las catástrofes presentes de cualquier índole, todas ellas poniendo patas arriba la obra humana de los últimos siglos (estructurales, institucionales, organizacionales, etc.), las cuales responden a un modelo de desarrollo  que es el causante de las mismas.
 
Tres. Acumular, reflexivamente, los conocimientos y las experiencias que la historia vivida nos proporcionaron, pero desde una perspectiva distinta. Pues si bien se han alcanzado capacidades antes nunca conocidas, para enfrentar los restos que el presente nos depara –todos ellos consecuencia de nuestras decisiones y de nuestras acciones- el modelo a adoptar nos lo ha de dar las propias leyes de la naturaleza, que hemos de aplicar con absoluto respeto, consideración y rigor, para lo que hemos de desarrollar actitudes de cooperación  y empatía hacia todos: lo biológico, lo no biológico, lo denso y lo sutil.
 
Cuatro. Aceptar que la ignorancia y el egoísmo han sido los patrones que han regido nuestras acciones: el logro inmediato, la miopía, el acaparar poder y dominio de todo y a todos los niveles.
 
Cinco: Fundamentar las acciones sobre la base de cooperar para sobrevivir y continuar viviendo, empeñados en acompañar los proceso –no pararlos- que han de ser exploratorios con finales abiertos, hasta que se consiga adquirir la nueva visión de la realidad que se nos está demandando desde las propias reacciones de la naturaleza. La cual, por primera vez para estos contemporáneos humanos, está poniendo de manifiesto las fuerzas imparables que la dominan y cuya capacidad está por encima del poder de la capacidad humana. En este sentido se requiere de nosotros los humanos humildad y aceptación para reconocer que hemos de dejar que ella, la naturaleza, se manifieste, antes de emprender una “guerra contra los elementos” en la que lo tendríamos todo perdido.
 
Seis. Con los “escombros” de las catástrofes hemos de enterrar los escombros del modelo hasta ahora adoptado y al que en Occidente denominamos civilización. Hay que poner en cuestión las bases que sostienen todas nuestras creencias; planificar a corto plazo  con visión de incertidumbre; no tratar de recomponer, con patrones en cuestionamiento, “las zonas fronterizas” en las que están evidenciándose las quiebras (llámense costas, virus o modelos culturales de funcionamiento), todos son lo mismo: escenarios que nos muestran lo que ya no puede seguir siendo.
 
Siete. Cualquier iniciativa que se adopte en este momento, como paso para proponer soluciones a lo que está en crisis, ha de ser considerada como intentos para llegar a una visión colectiva; lo que nos obliga a abrirnos a todas las iniciativas que apunten a la cooperación, a la búsqueda para paliar los efectos provocados por la inestabilidad de los momentos en que vivimos y al aprendizaje de lo que ignoramos y de las nuevas condiciones en las que nos habremos de manejar.
 
Ocho. Aceptemos las pérdidas que vamos a tener, el sufrimiento que esas pérdidas nos van a ocasionar, y valoremos las oportunidades que el nuevo escenario va a propiciar y que generará, sin lugar a dudas, condiciones nuevas en las que hemos de cooperar para elevar la dignidad de la especie humana- y de las no humanas- y su respeto y amor por todo lo que con ella coopera hasta alcanzar el equilibrio y la armonía necesarios, para una continuidad de todo lo que planetariamente y con complicidad se conjuga.
 
Nueve. Cada una y cada uno, desde donde se encuentra, es un actor imprescindible de este proceso. Nadie ha de renunciar al protagonismo y a la responsabilidad que posee de poner de manifiesto su voluntad creadora. Todos somos necesarios y todos hemos de construir la consciencia de UNICIDAD.

¡Manos a la obra que es de todos y para todos! Confabulémonos, especulemos, aprendamos, cooperemos, compartamos experiencias y saberes con la mirada puesta en el florecimiento… de este planeta herido o dañado como lo califica la bióloga norteamericana Donna J. Haraway.
 



 

Este texto sirvió de apertura a las ponencias dictadas por el Comité Científico del Club Nuevo Mundo, el 12 de mayo de 2020




Gabriel Barceló
14/05/2020

Es importante destacar que la modalidad de trabajo a distancia o teletrabajo, que permite la informática actual, ya existía antes de la pandemia, pero sus posibilidades se han evidenciado con ocasión de la alarma sanitaria, por lo que es muy probable que se mantenga como una alternativa de trabajo empresarial en el futuro. Es, por tanto, una herramienta laboral que debe ser conocida.
El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo ha redactado una guía, con recomendaciones para la modalidad de teletrabajo, con ocasión de la pandemia.


Aunque muchos autónomos, sin estructura empresarial, utilizaban esta modalidad de trabajo, desde su casa, realmente, es el Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19, quien señalaba la prioridad, sin obligar, del teletrabajo como forma para minimizar el impacto sobre las empresas, por la reducción de actividad, y tratando de reducir el riesgo de contagios en los centros de trabajo. Por tanto, se trataba de una recomendación debido a la situación coyuntural.
Dice así la exposición de motivos de esta disposición:
Una de las cuestiones principales que este fenómeno está poniendo de manifiesto es la necesidad de asegurar que las empresas están preparadas para actuar en un entorno digital. Por ello, es esencial hacer un esfuerzo decidido por la preparación y dotación de las pymes al desarrollo digital. Especialmente relevante en este contexto, es la dotación de soluciones de teletrabajo
 
En el anejo del Real Decreto-ley se informa del PLAN ACELERA, de medidas de apoyo para estimular el proceso de digitalización de las pymes, desde el asesoramiento y la formación. En concreto:
La creación del portal Acelera PYME desde Red.es para que las PYME se puedan informar de todos los recursos que se pongan a disposición de las PYME para su digitalización y en concreto para aplicar soluciones de teletrabajo.
 
Con la actual crisis se ha generado una serie de necesidades tecnológicas en muchas empresas y en autónomos. Muchas de estas necesidades están relacionadas con el teletrabajo y entran dentro del alcance del Plan Acelera Pyme. Las pequeñas y medianas empresas y autónomos están demandando a sus proveedores informáticos, nuevas tecnologías de la informática, así como la instalación, configuración, optimización y securización de redes para garantizar la conectividad.
 
Movilidad del trabajador
Con posterioridad, el Real Decreto-ley 10/2020, de 29 de marzo, por el que se regula un permiso retribuido recuperable para las personas trabajadoras por cuenta ajena, que no presten servicios esenciales, con el fin de reducir la movilidad de la población en el contexto de la lucha contra el COVID-19, establece en el artículo 1 que el teletrabajo continúe en aquella personas trabajadoras que puedan seguir desempeñando su actividad con normalidad, mediante teletrabajo, o cualquiera de las modalidades no presenciales de prestación de servicios. Decía así la exposición de motivos de esta otra disposición:
El teletrabajo, las medidas de flexibilidad empresarial y el resto de medidas económicas y sociales adoptadas en las últimas semanas, están permitiendo al mismo tiempo minimizar el impacto negativo sobre el tejido empresarial y el empleo.
 
Por último, el Real Decreto-ley 15/2020, de 21 de abril, de medidas urgentes complementarias para apoyar la economía y el empleo, prorroga por dos meses la prioridad del teletrabajo.
 
Guía de orientaciones ergonómicas
El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo ha publicado una guía de Orientaciones ergonómicas para trabajos a distancia con ordenador debido al covid-19. Recomendaciones para el empresario, puede encontrarse en:
(https://www.insst.es/documents/94886/720644/Orientaciones+ergonómicas+para+trabajos+a+distancia+con+ordenador+debido+al+covid-19.pdf/3df6c166-2da6-4bb3-8f92-c909a306c9cb )
Y expresa en su introducción: El Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19 y el Real Decreto-ley 15/2020, de 21 de abril, de medidas urgentes complementarias para apoyar la economía y el empleo, priorizan el trabajo a distancia con el objetivo de garantizar que la actividad empresarial y las relaciones de trabajo se desarrollen con cierta normalidad. Esta situación se mantendrá hasta que se normalice la situación de excepcionalidad sanitaria creada por la pandemia del COVID-19, por lo que el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo ha elaborado este documento, para que el trabajo con ordenador se lleve a cabo dentro de las mejores condiciones posibles de seguridad y salud.
A continuación se enumeran una serie de puntos a tener en cuenta para procurar mejorar el entorno ergonómico en esta situación:
· Horario de trabajo
· Espacio físico de la casa y concepción del puesto de trabajo
· Iluminación y ausencia de ruido
· Ventilación y ambiente térmico
· Jornada de trabajo y tiempo de ocio
· Pausas (preferiblemente activas)
 
Ayudas a la formación
El Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital ha lanzado un nuevo paquete de ayudas y formación por valor de más de 70 millones de euros, a través de un servicio de formación para el empleo, y dos convocatorias de ayudas para acelerar el proceso de digitalización de jóvenes y empresas, para atenuar el impacto del COVID-19 en su actividad.
El paquete de medidas se enmarca dentro del programa Acelera Pyme, puesto en marcha por Red.es (https://www.red.es/redes/es/actualidad/magazin-en-red/el-ministerio-de-asuntos-económicos-y-transformación-digital-lanza-un), entidad pública adscrita al Ministerio a través de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial. Este programa persigue acelerar el proceso de digitalización de las pymes, mediante el apoyo financiero, el asesoramiento, la formación y la creación de soluciones tecnológicas.
 
Informe del Banco de España
El Banco de España ha publicado un informe sobre el teletrabajo, estimando que hay un amplio margen para aumentar el uso de esta modalidad laboral no presencial, en la mayoría de los empleos, pudiendo llegar hasta el 60 % en el caso de los trabajos con mayor cualificación.
Tras un análisis propone estimar que el 30 % de los ocupados podría tele-trabajar, al menos ocasionalmente. Sin embargo, este incremento potencial es asimétrico y no todos los trabajadores se van a aprovechar de él, dado que aquellos con menor nivel educativo tienen dificultades para poder beneficiarse de esta forma de trabajar.
Conforme a la Encuesta de Población Activa, el porcentaje de ocupados que, al menos ocasionalmente, trabajan desde su residencia ascendía al 8,3 % en 2019, lo que representa un crecimiento de 2,4 puntos porcentuales desde 2009. No obstante, estábamos por debajo de la media europea, distanciados de países de nuestro entorno, como Francia (20,8%) o Alemania (11,6%)
Siempre han sido los autónomos, con reducida estructura empresarial, quienes han innovado en este ámbito, especialmente entre las ocupaciones más cualificadas.
La emergencia sanitaria derivada del covid-19 lo que ha hecho es poner en evidencia esta modalidad laboral, de reducido coste estructural, instando a muchas empresas a adoptar, de forma excepcional y apresurada, el teletrabajo, pero ha resultado que, además de ser una solución temporal para amortiguar los efectos negativos del confinamiento, permite otras ventajas, incluso mejorando la productividad del trabajador.
El informe augura un futuro crecimiento de esta modalidad laboral, incluso en empresas con más de 50 trabajadores, o para asalariados con contrato indefinidos, incluso proponiendo un posible crecimiento de hasta un 31%.
Para los mayores de 65 años prevé el estudio un elevado margen de mejora en el teletrabajo, pues sugiere que prácticamente la mitad de este colectivo podría pasar a trabajar de forma no presencial.
 
 
En nuestra opinión, esta modalidad del teletrabajo, permite flexibilidad y armonización laboral en la actividad de la empresa, por lo que, repetimos, es una opción a tener en cuenta en el futuro, en la gestión de los recursos humanos de la empresa, por lo que recomendamos el conocer más a fondo este método de trabajo, y la guía descrita.
 
 

14/05/2020
14/05/2020 | Comentarios






Edita Olaizola
07/05/2020

Todos nos hemos percatado de que nuestra cultura está extinta. Ahora tenemos que afrontar un camino desconocido para diseñar otra cultura edificando sobre lo salvable. ¿Nos ponemos a ello?


Nuestra cultura extinta
Como explica Daniel Christian Wahl en Designing Regenerative Cultures,  la función más amplia de la ética, su imperativo ecológico, se extiende más allá de las preocupaciones antropocéntricas a la preocupación biocéntrica por la evolución continua de la vida. 
 
Me intereso por este autor porque tiene una visión holística  enraizada en la ética, y creo firmemente que sin ética no se pueden hacer en la actualidad los planteamientos a futuro que necesitamos urgentemente como sociedad
 
El propio Fritjof Capra    opina que  el libro de Wahl es una valiosa contribución a la importante discusión sobre la visión del mundo y el sistema de valores que necesitamos para rediseñar nuestros negocios, economías y tecnologías,  (de hecho, toda nuestra cultura), para que sean regenerativos en vez de destructivos.
 
En esta época de incertidumbre que nos ha tocado vivir  (y no será porque no nos hayan avisado nuestros científicos)  tenemos una preciosa oportunidad de pararnos a pensar  para decidir si queremos seguir esquilmando la Tierra para hacer negocios (y de paso hundir en la miseria a millones de animales humanos y no humanos), si queremos empecinarnos en el más de lo mismo, el eterno "volver a la normalidad" después de cada catástrofe. (Te dejo aquí un  artículo de Daniel Innerarity, Aprender de la crisis) que explica muy bien nuestro posicionamiento.
 
Esta crisis se me antoja especialmente inquietante porque se da una circunstancia nueva: 

(Para seguir leyendo, pulsar aquí)




GABRIEL BARCELO
26/04/2020

Comentamos en nuestro anterior artículo que la dinámica de globalización económica, debe ser revisada tras el impacto de la pandemia. Hemos comprobado como en situación de emergencia, la falta de medios de producción de mascarillas, respiradores, etc…, es un riesgo innecesario y fácilmente subsanable. Ya la deslocalización no debe buscar el menor coste mundial marginal de los bienes y servicios que demandamos, debemos procurar la mínima subsistencia con nuestra propia producción, al menos como posible opción alternativa, respetando la necesidad estratégica de nuestras propias actividades, y asegurar la subsistencia de la población.


 
COVID-19, la primera pandemia global del siglo XXI, definirá esta época, y nos obligara a revisar nuestra forma de vida y nuestra economía. Ninguno la podremos olvidar, como todavía recordamos lo que nos decían de la gripe de hace cien años, mal llamada española. Es imposible que pueda el ser humano olvidar este período, pues recordaremos, por muchos años, con tristeza nuestro confinamiento, y el dolor y el sufrimiento de tantas personas y tantos fallecidos.
Somos conscientes del alto costo que esta situación de alarma sanitaria nos va a generar. Incluso ya se calcula cuanto vamos a retroceder económicamente, cuanto vamos a ser más pobres. Pero el impacto va a tener un efecto desigual, a las personas sin recursos les será mucho más difícil defenderse de la enfermedad, y especialmente de la crisis económica posterior. La brecha de las desigualdades es muy probable que se acreciente tras el impacto económico. Pero en este escenario, existen gigantes que se verán mucho menos afectados. Nos referimos a las grandes plataformas digitales que siempre han encontrado refugios, supuestamente legales, para dejar de tributar en los países en los que operan, y de los que obtienen sus beneficios.
 
Revisemos la globalización
Tenemos que ser sensibles al atributo estratégico de localización, y dar prelación a nuestras necesidades, cubiertas por nuestra propia economía, con nuestras propias fábricas, con nuestros propios puestos de trabajo, y no intentar maximizar las economías en el seno de la globalización, con la deslocalización.
Un tema que ya se debatía antes de la pandemia era el tratamiento fiscal de las grandes plataformas digitales no europeas. Su feroz competencia debía ser compensada con un tratamiento fiscal que les impidiese eludir sus obligaciones tributarias en Europa. Por un lado, determinados países comunitarios han permitido regímenes fiscales beneficiosos a estas plataformas, chinas y norteamericanas, en detrimento del conjunto de los europeos, y del presupuesto comunitario. Europa no puede permitir esa competencia desleal y ese abuso fiscal de algunos países europeos.
Tras la pandemia, debe quedar estrechamente regulado el comercio en Europa de estos gigantes económicos, acostumbrados a ampararse en el supuesto anonimato fiscal que permite la globalización y la operación digital. Debe quedar delimitado fiscalmente el lugar de la actividad, evitando desfavorecer la actividad realizada desde empresas europeas que tributen al régimen general. Incluso, debería ser revisado en Europa el tratamiento fiscal de todas las empresas no residentes, que en su sede social tributen con tipos inferiores a la media europea.
Como experiencia personal, siendo español y residente en Madrid, publique un libro en una de estas plataformas norteamericanas. Posteriormente, he sido requerido reiteradamente por el Internal Revenue Service, equivalente a nuestra AEAT, a tributar en EEUU, sin tener, ni haber tenido nunca, residencia o nacionalidad en ese país. Esto es poco serio y un claro indicio de la tendencia al abuso de estas plataformas y sus países de origen
 
Tasa Google
El pasado año fueron constantes los desencuentros internacionales tras el intento europeo de implantar la llamada tasa Google. La falta de solidaridad de estas compañías era evidente, y hacía imposible el intento de gravar a los gigantes tecnológicos Pero es necesario regularizar esa situación e impedir la elusión fiscal en Europa de estos operadores.
La injerencia de EEUU y sus grandes empresas en la soberanía fiscal de los estados europeos es una evidencia intolerable e inadmisible. Esas multinacionales digitales han venido generando millonarios beneficios por su actividad en Europa, sin tributar apropiadamente por ellos. El gobierno americano, y también el chino, siempre respondían con una supuesta guerra comercial, basada en aranceles contra productos europeos, como ha ocurrido con la aceituna de mesa española.
Pero es evidente que, tras la pandemia no puede Europa permitir por más tiempo ese abuso, y es necesaria una respuesta común, y no fragmentada de cada estado europeo, con una reforma impositiva concertada en el ámbito comunitario. Es necesario ahora que Europa trabaje por un consenso para resarcirnos de esa colonización digital, evidenciando y denunciando los intereses de aquellos países europeos que también se benefician de la actual situación, a costa del resto.
En España, cuatro de los gigantes digitales ingresaron el ejercicio 1918 en el Tesoro Público un total de 23,9 millones de euros (9,1 millones de Google, 10,1 millones de Apple, 0,2 millones de Facebook y 4,4 millones de Amazon). La Comisión Europea ha estimado que estas compañías tributan en Europa a un tipo del 9,5%, frente al tipo español del 25%, o el medio europeo del 23,2%. Netflix, para el ejercicio 2018, ingreso 3.146 euros en su declaración del Impuesto sobre Sociedades.
Estas multinacionales, amparadas por sus países de origen, han planteado que en un mundo globalizado, generando negocio, no tienen por qué informar a otros estados; y no habiendo creado un establecimiento permanente en un país, se consideran libres de estar obligados a declarar y tributar. Es un claro fraude fiscal que suponen, se ampara en nuevos criterios de derecho internacional, que ellos mismos han ideado, para esconder sus ingresos y beneficios.
Europa, debe afrontar este reto, que pueden suponer muchos millones de ingresos presupuestarios, sin aceptar el amedrentamiento que hasta ahora Trump ha intentado. Debe realizarse un análisis previo de armonización fiscal, en el que se admita que la actividad económica se produce, tanto de forma presencial, como de forma virtual desde otro lugar, y que el hecho imponible de la tributación es la operación de compraventa, y el lugar, la del comprador de los bienes o servicios.
Los franceses diseñaron una tasa del 3% de los ingresos para compañías que facturasen 25 millones en Francia o 750 millones en todo el mundo. España también intentó el pasado año, sin resultado, una tributación equivalente. En ambos casos la base imponible la constituían los ingresos, en vez de los beneficios. Parece más lógico que Europa establezca, mediante consenso, un impuesto a estas entidades equivalente al Impuesto sobre Sociedades, proponiendo este acuerdo a la comunidad internacional, y evitando la actual laguna, que solo beneficia a esos gigantes, determinando cómo debe tributar la actividad comercial internacional, presencial y virtual.
 
Revolución digital
Ya hemos comentado reiteradamente que la revolución digital, en la que ya estábamos inmersos, estaba transformando la economía global y la forma en que la sociedad vive, trabaja y se relaciona. Pero ahora, tras la pandemia, los cambios serán acelerados, y necesitaremos recuperar todos los puestos de trabajo perdidos y todos los ingresos presupuestarios posibles. Somos conscientes de que ciertos actores digitales pagan muy pocos impuestos en Europa, y eso es una injusticia, pues destruye empleos e impide los correspondientes ingresos fiscales.
 
Pero no todo es negativo, España es líder europeo en despliegue de fibra óptica, por delante de Alemania, Francia o Reino Unido. Dispone de la mayor infraestructura de nueva generación de la Unión Europea: la red de fibra hasta el hogar y una cobertura de 4G superior al 99,5% de la población, por el esfuerzo inversor de los operadores de telecomunicaciones, y la necesaria colaboración público-privada, materializada en determinadas ayudas públicas.
España terminó el año 2019 con más instalaciones conectadas, que la suma de Francia, Alemania, Italia y Reino Unido. En total, España tiene un 2 por ciento más de instalaciones conectadas con fibra que el conjunto de las cuatro principales potencias económicas de Europa -10.261 frente a 10.061-. Francia cuenta con 6.800 instalaciones conectadas por fibra óptica; Italia 1.461; Reino Unido 1.150; y Alemania 650.
 
En la actual situación de recursos escasos tras la pandemia, Europa no puede seguir permitiendo la ingeniería fiscal de estos gigantes digitales, que con la excusa del uso de nuevas tecnologías, han encontrado en Europa un paraíso fiscal. Tan trascendente es ahora la búsqueda de recursos para hacer frente a las necesidades presupuestarias de los estados, como el acordar una reforma fiscal conjunta y unánime, que permita disponer de esos recursos que eluden esas empresas. Es una cuestión que quedo pendiente tras los acuerdos del G7 de agosto del pasado año.
 
Promoción de la competencia
Pero esa no es la única medida que debe tomar Europa. Sugerimos que promueva la competencia, en este nuevo escenario, pero protegiendo a sus empresas de carácter estratégico. Por ejemplo, en el ámbito de las grandes empresas suministradoras de servicios e infraestructuras de telecomunicaciones, solo quedan dos en Europa: Ericsson y Nokia, dos en China, y ninguna en EEUU.
 
Es un sector estratégico en caso de alarma o confrontación, en el que la empresa china Huawei ha sido protagonista de múltiples controversias, especialmente con Trump. Pues lo que se busca es el control de las telecomunicaciones que en un futuro serán todavía más la base tecnológica de nuestra sociedad, por ejemplo, el control militar, aéreo o el de los drones aplicados a la logística. Por ello, Europa y EEUU deberían ir de la mano, en defensa de Ericsson y Nokia.
Pero existen otras actividades en los que la cuestión es puramente comercial, como los alquileres, el trasporte en automóvil, la compra remota, etc… En estos casos, la Comunidad Europea debería promover concursos para que exista, al menos, un operador en Europa, que pueda actuar en libre competencia con las plataformas americanas o chinas. Promover a empresas ya existentes europeas, o la creación de nuevas, con ámbito en toda la comunidad, y al menos, una delegación en cada estado, con créditos de los bancos europeos que les permita actuar en el mercado en posición análoga. En los casos que se creasen nuevas empresas, las ayudas deberían condicionarse a haber, como mucho, un límite de una sola empresa por estado europeo, para permitir una mejor distribución de la riqueza. Pero preferiblemente una sola europea.
Son algunas ideas que se proponen para desarrollar tras la pandemia con el fin de propulsar la reactivación económica.

26/04/2020
26/04/2020 | Comentarios



1 2 3 4 5 » ... 9
Nos anticipamos al futuro
Eduardo Martínez de la Fe
Este Blog ha sido creado por el Club Nuevo Mundo para recoger las iniciativas, reflexiones, experiencias y propuestas que sus miembros y socios quieran hacer llegar a la sociedad. Está estructurado en torno a 4 ejes temáticos: artículos, pensamientos, propuestas y noticias. A través de ellos, cualquier persona puede conocer lo que se está cocinando en el seno del Club Nuevo Mundo y comentar las diversas aportaciones.

Relación de Miembros del Club Nuevo Mundo




Noticias del Club Nuevo Mundo

Síguenos en Facebook




Compartir este sitio
Síguenos
Facebook
Twitter
Rss
Mobile